Trigo sarraceno

Trigo Sarraceno

Hoy queremos hablaros de un alimento antiinflamatorio que en España cada vez lo consumen más personas sobretodo porque se considera un cereal gluten “free”. A nosotras nos gusta mucho y lo utilizamos para hacer las Pancakes que os explicamos en esta receta y también usamos su harina a menudo para hacer muffins, galletas o bizcochos. Además, tenemos una panadería cerca de casa que hacen pan con harina de sarraceno y semillas riquísimo!

Aunque para ti sea un alimento nuevo o te parezca que es una moda actual el trigo sarraceno tiene mas de 7.000 años de antigüedad, es originario de Asia central y su cultivo está muy extendido en Rusia, Polonia y Europa Central, en Francia es famoso por ser utilizado para la riquísima Galette Bretonne.

Uno de los motivos por los que nosotras preferimos el trigo sarraceno a la quinoa (y no digo con ello que no comamos quinoa) es porque esta última ha de recorrer un largo viaje desde Perú que sigue siendo el mayor productor de quinoa. En cambio el trigo sarraceno se cultiva ampliamente en Cataluña, donde nosotras vivimos, en la zona de la Garrotxa y Pla de l’Estany, desde el siglo XVII.

El trigo sarraceno, alforfón o fajol no tiene nada que ver con el trigo común, de hecho no es un cereal es un pseudocereal (no se le denomina cereal porque no pertenece al grupo de las gramíneas). Pertenece a la familia de las Polygonaceae, sus semillas son duras y tienen forma trigonal. Es un gran aliado para las personas celíacas o con sensibilidad al gluten ya que no lo contiene.

Analizamos brevemente la composición nutricional:

En cuanto a los hidratos de carbono:

Contiene carbohidrato de absorción media-lenta y de bajo índice glicémico. Contiene bastante almidón y si lo dejamos enfriar y lo consumimos al día siguiente obtendremos un buen almidón resistente (un buen alimento para nutrir nuestra flora bacteriana), del cual hablaremos en un futuro post)

En cuanto a la proteína:

Aporta un perfil de aminoácidos muy bueno, incluidos la lisina y metionina, aminoácidos carentes en otros cereales de la familia de las gramíneas. Sin embargo, no debemos caer en el error de pensar que simplemente comiendo sarraceno estamos cubriendo nuestras necesidades proteicas. 

Es rico en fibra, antioxidantes, vitaminas del grupo B y minerales como el magnesio, manganeso, fósforo, calcio, zinc y molibdeno.

Algunos de sus beneficios:

Cuida nuestro corazón y la circulación sanguínea:

Gracias al aporte de ciertos minerales, fibra, antioxidantes como la quercetina y especialmente la rutina (antioxidante). Se ha comprobado, que la rutina tiene varios efectos beneficiosos para la salud y en especial para el corazón. Reduce el riesgo de enfermedades coronarias  ya que previene la formación de coágulos, ayuda a disminuir la inflamación de los vasos y mejora, con ello, la presión sanguínea.

Por su composición nutricional y su contenido en rutina, también, tiene la peculiaridad de calentar el organismo, es ideal consumirlo en otoño, invierno y primavera, aunque nosotras no dejamos de consumirlo en verano, si que bajamos la frecuencia.

Cuida el intestino y previene del cáncer de colon:

Por su aporte en fibra y almidón resistente mejora la composición de muestra microbiota.  La fibra llega hasta el colon, donde es fermentada por nuestra bacterias amigas, y genera un tipo de sustancias (ácidos grasos de cadena corta, butirato, acetato y propionato) que fortalecen, cuidan y nutren la pared del intestino.

Mejora el control de los niveles de azúcar en sangre:

Por su contenido en fibra y almidón resistente da lugar a un aumento lento de los niveles de azúcar en sangre.

El trigo sarraceno es una de las fuentes naturales más ricas en

D-Chiro-inositol, un tipo de hidrato que parece tener beneficios en cuanto a la mejora en la sensibilidad de las células frente a la acción adecuada de la insulina (Hormona encargada de entrar el azúcar de la sangre al interior de las células)

Mejora la resistencia celular frente al estres oxidativo y del envejecimiento prematuro:

Una ingesta habitual y moderada de sarraceno nos ayuda a mejorar el funcionamiento de las sirtuinas en concreto la SIRT1, enzimas encargadas de la reparación del ADN y de evitar el envejecimiento celular prematuro y el exeso de estres oxidativo. De esta manera, contribuyen a prevenir enfermedades como la diabetes, la obesidad y las patologías cardiovasculares.

Maneras de cocinar el trigo sarraceno:

En la cocina podemos utilizar la harina o el grano entero.

En cuanto a la harina, se puede utilizar como cualquier otra harina para diferentes recetas de diferentes platos que requieren de harina o en infinidad de recetas de repostería saludable.

Y el grano entero puede cocerse y utilizarlo en múltiples recetas como si fuera arroz, por ejemplo, combinado con verduras (recomendamos lavar antes de cocinar cualquier tipo de grano o cereal).

También puedes dejarlo en remojo toda la noche y al día siguiente preparar crepes o las tortitas de la receta que os mostramos.

Si sufres dolor crónico o alteraciones digestivas te recomendamos que introduzcas el trigo sarraceno en tu dieta habitual, intentando reducir al máximo e incluso eliminar el trigo común (te explicaremos porque no te conviene en otro artículo).

Y tú, ¿conocías la existencia del Trigo Sarraceno? Si no lo conoces te animamos a que lo pruebes! Notarás lo bien que sienta y lo bueno que está!

Y si ya lo conocías cuéntanos, ¿en qué formato/receta te gusta más?

Estudios:

D-quiro-inositol reduce el nivel de glucosa en sangre

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18921966/

El trigo sarraceno dietético mejora la sirtuína1 sin restricción calórica

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0733521020303696

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